El símbolo de reunirnos padres, alumnos y profesores en el patio de nuestro colegio, en un ambiente de cordialidad y limitando el desayuno a un bollo con aceite, muestra nuestra empatía por los más necesitados, que seguro fue acompañado por un rezo interior de más de un participante. Es difícil concienciarse de las dificultades que se viven más allá de nuestra casa sino estas no aparecen (Gracias a Dios) en ella, y gestos como este desayuno ayuda a no olvidarnos de los que las padecen.
Este año se ha recaudado la cantidad de 1.418,20 €, que irá destinada al Chocó. Agradecemos de corazón a todos aquellos que asistieron, y abriremos las puertas el próximo año para que acudáis de nuevo. Gracias.